III Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

Bienvenidos, aquí estamos otra vez con enormes ganas de leer vuestras grandes, y cortas, obras de ciencia ficción. Es nuestra tercera edición y parece que esto se consolida, sobre todo por el interés que muchos de vosotros nos habéis mostrado tanto en público como en privado, muchas gracias.

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Ponerse a escribir ciencia ficción es muy sencillo, ¿o no?

Deciros también que en esta edición volveremos a contar con la ayuda de Factoría de Autores, quienes nos permiten ofrecer una mayor garantía de transpariencia y calidad. Y como siempre, también contaremos con todos los miembros de Carlinga, que como os decimos, ya están hambrientos de relatos.

Además, como siempre nos gusta ir un paso más allá con cada certamen, en esta ocasión hemos abierto la participación a todas las personas que residan dentro de la Unión Europea. Sin miedo. Nos consta que muchos jóvenes se están buscándose la vida por todo el continente, y francamente, no nos podemos permitir que se fugue tanto talento.

Lo dicho, piensa una buena historia y anímate a participar en nuestro certamen. Y por supuesto disfruta escribiendo ciencia ficción, mucha suerte.

Bases del III Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

  1. Podrán participar en el III Certamen Carlinga de Relatos Cortos todas aquellas personas mayores de edad que estén residiendo en la Unión Europea, con independencia de su nacionalidad.
  2. Las obras tendrán que ser originales e inéditas, pertenecer al género de Ciencia Ficción*, estar escritas en español y tener una extensión de entre 500 y 2.000 palabras (*el jurado será quien, en último término, decida si se cumple este requisito).
  3. Los escritos deben presentarse mediante un archivo “.pdf”, con fuente Arial de tamaño 12 y un interlineado de 1,5.
  4. Todos los relatos deben ir claramente identificados en la cabecera de la primera página con el título y el nombre del autor (o autores). Se admitirán obras presentadas bajo seudónimo.
  5. Los relatos deberán remitirse a concursos@carlingaediciones.com, indicando en el asunto del mensaje “III Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción”. El concursante deberá indicar en el mismo su nombre y DNI (o nº de pasaporte), así como lugar de residencia en España y sus datos de contacto (email, teléfono, twitter, etc.). El archivo “.pdf” adjunto con el relato deberá denominarse con el título del relato. Como confirmación de que el relato ha sido recibido el concursante recibirá un email una vez se compruebe que todo está en orden.
  6. Cada participante podrá presentar como máximo un relato.
  7. Carlinga Ediciones S.L. no mantendrá correspondencia ni comunicación alguna sobre los relatos, la marcha del concurso ni la clasificación de forma individualizada con ningún concursante, más allá del mencionado acuse de recibo. Cualquier información se realizará de forma pública.
  8. El plazo de presentación de las obras finaliza a las 23:59 horas del 31 de mayo de 2015.
  9. La decisión del jurado será inapelable y se hará pública durante el mes de julio de 2015. El jurado no podrá declarar el premio desierto.
  10. Se otorgará un primer premio de 100€ al autor* del mejor relato. Posteriormente podrán declararse hasta dos menciones especiales. Tanto la obra ganadora como las menciones especiales (si las hay), podrán ser publicadas de forma no venal por Carlinga Ediciones S.L. (*en caso de varios autores el premio será compartido).
  11. Carlinga Ediciones S.L. se reserva la facultad de organizar un acto de presentación de la edición no venal en el momento de su lanzamiento. Los autores de los relatos seleccionados autorizan la utilización de su nombre, imagen y obra en aquellos actos que la organización considere adecuados.
  12. La participación en el certamen implica la aceptación por parte del autor del derecho exclusivo de Carlinga Ediciones S.L. de efectuar una edición no venal de las obras seleccionadas. El autor cede los derechos de su obra a la organización.
  13. Los datos personales facilitados con motivo de la participación en el concurso serán incorporados a la base de datos de Carlinga Ediciones S.L. creada para gestionar concursos literarios. Mediante el envío de sus datos, el remitente da su consentimiento (que podrá ser revocado en cualquier momento) a Carlinga Ediciones S.L. para el tratamiento de los datos facilitados con motivo de la participación en el concurso literario, así como para el envío de publicidad de los productos, ofertas y/o promociones que puedan ser de su interés.
  14. El remitente podrá ejercer sus derechos de acceso, rectificación y/o cancelación enviando un email (en el que indicará su nombre y DNI) a Carlinga Ediciones S.L. (info@carlingaediciones.com).
  15. La participación en este certamen implica de forma automática la plena y total aceptación de las presentes bases. Para cualquier diferencia que hubiere de ser dirimida por vía judicial, las partes se someten a los juzgados y tribunales de Sevilla, por ser éste el lugar de domicilio de Carlinga Ediciones S.L., conforme al artículo 51 LEC.

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Actualizaciones:

  • 27.03.2015 — Fecha de publicación del certamen.
  • 31.05.2015 — Fecha límite de presentación de relatos.
  • 03.09.2015 — Fecha del fallo del jurado.

Ganador del certamen:

  • Gen mutante, de Mr. Pupila.

Menciones especiales:

  • Borrados, de Rosa Mª Guijarro.
  • El final de la partida, de Alberto de Frutos.

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Entrevista a Carlos Rubio ganador del II Certamen Carlinga

Parece que fue ayer cuando empezamos y ya hemos concluido nuestro II Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción. Pero aquí estamos, orgullosos del magnífico resultado de esta segunda edición y del gran nivel con el que nos hemos encontrado.

Vamos a hablar con Carlos Rubio, que con su relato Vórtice se ha alzado como ganador del certamen. Un relato que podéis encontrar y disfrutar aqui.

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Carlos Rubio.

Carlinga Ediciones: Hola Carlos, enhorabuena por tu relato y bienvenido a nuestra humilde casa. Cuentanos, ¿qué te animó a participar en nuestro II Certamen Carlinga?, y ya que preguntamos ¿te ha sorprendido ganarlo?

Carlos Rubio: Muchas gracias. Pues veréis, ya participé en el I Certamen y aunque en aquella ocasión no tuve suerte, me gustó la experiencia y en cuanto salieron las bases de la segunda edición, me puse manos a la obra. No es que tuviera mayores expectativas esta vez, pero tenía una historia en mente y me apetecía volver a intentarlo. Fue una gran sorpresa cuando me llamasteis para decirme que era el ganador. Estaba volviendo de mis vacaciones y me alegrasteis el viaje. Me hizo muchísima ilusión.

C.Ed.: Vaya, entonces eres un veterano de nuestro certamen, magnífico. Y haces bien en perseverar, así es como se mejora. Pero dinos más, como lo has enfocado en esta segunda ocasión ¿cómo ha sido el proceso creativo?, ¿de dónde ha surgido la historia?, y claro ¿qué significa para ti?

C.R.: Aproveché la temática del concurso para adaptar una idea argumental más compleja que tenía en mente desde hacía un tiempo…, tuve que sintetizarla mucho para ceñirme al límite de palabras del concurso, por lo que no estaba seguro de que el resultado final fuera bueno. A mí me gustaba, claro, pero no sabía si sería suficiente. Dentro de la gran diversidad de temas que coexisten en la sci-fi, los dinosaurios siempre han sido un referente para mí, con “Jurassic Park” a la cabeza. Llevaba tiempo queriendo escribir sobre dinos, así que pensé que viajar en el tiempo y enfrentarme a ellos directamente era la opción más fácil. Lo demás fue surgiendo de manera natural: el bosque, los raptores, la huida, el vórtice…, los elementos estaban ahí y solo había que unirlos. Disfruté mucho escribiéndolo.

C.Ed.: Lo dicho, buen trabajo. Y nos alegra haberte dado tan grata sorpresa. Han cambiado, a partir de saberte ganador, tus espectativas de futuro como escritor. Cuentanos ¿cuales son tus planes a partir de ahora?

C.R.: Para quienes amamos la literatura y soñamos con dedicarnos a esto algún día, recibir cualquier tipo de reconocimiento, por pequeño que sea, es una recompensa enorme. Mis planes futuros son, en general, no parar de escribir ni un solo instante, y en particular, irme a estudiar a Madrid el curso que viene para aprender a escribir de manera profesional. No tengo ni idea de adónde me llevará este viaje ni si lograré mis objetivos, pero ¿quién lo sabe?

C.Ed.: Pues te deseamos la mejor de las suertes. Para continuar podrías contarnos cuales son tus autores y/o obras de referencia, y para todos los que nos leen ¿qué lecturas nos recomendarías?

C.R: No tengo una temática predilecta, la verdad, sino que suelo leer libros de todo tipo. Aún así, dentro de la ciencia ficción, mis favoritos son claramente la saga jurásica de Michael Crichton y también otras novelas suyas menos conocidas, como “Next”. Aunque me quiera dedicar al mundo de la literatura, he sido estudiante de ciencias toda mi vida y me fascina especialmente cómo Crichton se adelanta a su tiempo y funde de manera magistral la biotecnología y la fantasía sin que nadie se percate de que, bajo esa historia genial plagada de dinosaurios, hay un argumento científico complejo y preciso. Animo a todo aquel que haya visto la película a coger el libro y dejarse llevar. No obstante, más allá de la ciencia ficción, las últimas novelas que he leído y que también recomiendo con los ojos cerrados son “El jilguero” y “Matar un ruiseñor”.

C.Ed.: Vamos a ponerte en un aprieto, no lo podemos evitar. Desde tu punto de vista, ¿qué opinas de los libros electrónicos?, ¿crees que ya son una realidad o solo una moda?, ¿usas normalmente algún lector de libros electrónicos?

C.R.: Lo cierto es que no soy un cliente o usuario habitual de los libros electrónicos, pero creo que se debe simplemente a que no soy muy hábil con las nuevas tecnologías. Aún así, he oído mucho sobre ellos y el otro día una amiga me los recomendó fervientemente. Teniendo en cuenta los precios que llegan a alcanzar algunas ediciones físicas, los libros electrónicos parecen una alternativa interesante que debe perdurar más allá de la moda o novedad. Me parece francamente escandaloso que un libro llegue a valer 40 o 50€, por mucha tapa dura que tenga

C.Ed.: Y ya por último, dos fáciles, ¿qué cambiarias de este certamen para mejorarlo?, y ¿qué consejos le darías a los futuros participantes del III Certamen Carlinga? Prometemos hacerte caso, si podemos…

C.R.: Aumentar la extensión máxima del relato, hasta las 7 u 8 páginas, quizás, con el fin de permitir un desarrollo más profundo del argumento. Entiendo, aún así, que la participación al Certamen es cada año mayor y esto supondría un esfuerzo extra al que ya requiere de por sí.

Por otra parte, el único consejo que puedo dar es el de no escribir sin disfrutar. Este tipo de concursos en el que se reciben cientos de pequeñas historias, no solo supone un gran esfuerzo para vosotros, sino también una gran responsabilidad. Cada relato ha sido escrito con mimo y con cariño, por lo que elegir y quedaros solo con uno, dos o tres, debe de ser una tarea complicada. Por eso, quienes participamos debemos hacerlo desde la humildad y la comprensión. Si nosotros disfrutamos escribiendo y vosotros disfrutáis leyendo, aunque al final nuestra historia no obtenga ningún premio, todos habremos ganado.

C.Ed.: Te damos toda la razón, buen consejo y buena refelxión. Muchas gracias por atendernos Carlos, suerte en todo.

Corriendo con tijeras

Reconozco que tengo un problema con los géneros. Aplicarle una etiqueta a una obra nunca es malo per sé, pero también es una forma de matar parte de su misterio. De hacer más predecible lo que –en muchas ocasiones– ya es bastante predecible por demérito propio. Es difícil abstraerse de las evidencias: el título, las principales inflexiones argumentales, el nombre del protagonista… Y todo enmarcado por un tema de fondo que encaja a la perfección con un arquetipo preestablecido cual mueble de IKEA. Si abro un libro y lo primero que me encuentro es un mapa, algo en mí empieza a picar. Cuando un escritor se recrea en geografías imposibles, con independencia de que varios –para qué mencionarlos– hayan obtenido el éxito por ese camino, veo un sutil coletazo de merchandising, no literatura. Y aquí finalizo mi ejemplificación de cuán malo es determinar la naturaleza de un libro por elementos supraliterarios, abogando por la experiencia de corte en molde en vez de un Big Bang de la idea raíz. El problema de dicho Big Bang es que, como todas las explosiones –por muy controladas que creas tenerlas–, tiende a la más tormentosa impredecibilidad; y no existe mayor tormento para cualquier mente creadora que la duda permanente de que lo que se está gestando quizá no valga un pimiento. En ocasiones, para qué negarlo, es más cómodo dejarse llevar por ciertos rieles canónicos. Pero aquí debo hacer un alegato a favor del lector, no del escritor, y todo lector ha tenido un inicio.

El mío fue algo tardío.

Reconozco que ahora tengo un problema con los géneros, pero con catorce años todo era nuevo. Las etiquetas eran banderas de países que descubrir y visitar. Aunque al principio me falló la curiosidad, tuve una madre apasionada por la lectura que no tardó en endosarme varias alternativas, la mayoría de ciencia ficción; muchas –vistas en retrospectiva– verdaderamente infumables. Maldito Douglas Niles. Pero lo malo no le resta un ápice de gracia a lo bailado. De cuando los géneros no existían para mí –y para nadie en idénticas circunstancias–, sino el simple acto de leer madrugadas enteras, días tras días, en una butaca vieja, con el frío del invierno colándose por las rendijas de la ventana. Empecé tarde, pero arranqué fuerte.

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The Maker of Universe (1965).

Uno de los primeros autores que acuden a mi mente cuando evoco aquellas noches de insomnio devorador es Philip José Farmer, uno de esos prolíficos juglares que veías por todas las bibliotecas y en todas las librerías, ya sea en forma de colaboración para una antología o a modo de novela, siempre una de tantas. Fallecido a los 91 años el 25 de febrero del 2009 (gracias Wikipedia, ahí van tus dos euros), dejó un legado verdaderamente colosal del que se habla entre poco y nada. Pero este caballero ha dejado una muesca en mi corazón al arrancarme el virgo –más o menos– con The Maker of Universes, una historia ligera como una pluma que se desovilla con la presteza propia de una fuente inagotable de imaginación.

Robert Wolff, el protagonista de la historia, es un hombre en la antesala de la jubilación con un matrimonio exhausto en el asiento del copiloto. Buscando aliviar su tedio con la adquisición de una nueva casa, descubre un portal dimensional que comunica con un paraíso extraño y salvaje en el sótano de una de las muchas que ha visitado. Sin embargo, lo más poderosos es que a través de dicho portal una figura desconcertante lo saluda y le entrega un objeto arcano: el cuerno con el cual podrá reabrir el portal en caso de que decida volver. Y a hurtadillas, con alevosía y nocturnidad, sin conocimiento del vendedor de la inmobiliaria, regresa para escapar de una rutina decadente y un matrimonio contrahecho.

Así comienza a rodar una bola de nieve en donde el único patrón reconocible es el afán de insertar elementos cada vez más fantásticos para impresionar al lector. Esto, lógicamente, sonaría artificial si no fuera porque –al menos a mis catorce años– lo conseguía. Farmer desata su genio describiendo un mundo donde lo feérico se da la mano con figuras más corrientes sin abandonar jamás su tono aventurero, que continuamente oscila entre el peligro mortal y lo inofensivo. Y tras varias páginas en las que Wolff no hará más que entregarse al deleite de su nueva libertad, pronto lo descubriremos embarcado en la gesta de recorrer aquel extraño mundo dividido en mesetas ascendentes, escalada mediante. Como cabía esperar, cada meseta guarda su propia cosmogonía y sus propias situaciones, siempre con el hilo conductor tirando de Wolff hasta alcanzar la fortaleza del delirante hacedor de universos.

Buscando la estética por encima de cualquier idea fraguada, llegamos al final con la sensación de haber leído un libro de viajes en la línea de Paul Theroux con gente en porreta desfilando por ahí al mejor estilo Boris Vallejo. Pero, ¿y lo que mola? Esa diversidad tan incongruente y desacomplejada de atmósferas y hechos ayuda a conseguir lo único que The Maker of Universe pretende: entretener, dejándose la lógica en la guantera. En definitiva, pavimentarle al joven –y no tan joven– lector un camino hacia una búsqueda literaria más personal… O más amable, en cualquier caso, que endosándole La Celestina en 3ero de la ESO.

El segundo autor que acude a mi memoria es Robert Silverberg. Su bibliografía es abrumadora y la calidad de la misma algo más homogénea que la del señor Farmer, al que en ocasiones puede encontrársele curiosas idas de pinza. No obstante, ambos son hijos de una época, de manera que comparten multitud de similitudes en forma y fondo. De hecho, la serie Majipur de Silverberg reúne –aunque en más tomos– las mismas características que The Maker of Universe. Aunque si debiéramos hacer justicia con dicha comparación, quizá valga sacar a relucir el impresionante Riverworld de Farmer, del que se hizo una película para televisión de 4 horas producida por Syfy de calidad más bien infame. Pero centrándonos en Silverberg, y obviando la mención a la serie Majipur –donde un castillo es prolongado hacia los cielos por cada nuevo emperador–, que descubrí tantos años después que lo único virgen que me quedaba era el tímpano derecho, lo que aquí importa es Alas Nocturnas.

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Alas Nocturas (1969).

Ganadora del premio Hugo en el 69, el segundo trofeo de envergadura que Silverberg alzaba para su palmarés personal, Alas Nocturnas constituyó una maduración cualitativa en mi percepción de la literatura. Lo que ocurre no es extraordinario en términos de originalidad –fin de un ciclo tecnocrático futurista, una Europa decadente y el peligro inminente de una invasión extraterrestre–, pero está diseñado con sensibilidad y pausa. No me cabe duda que el pulcro minimalismo de la portada de Nebulae ayudó a fortificar la sensación de que estaba ante algo más “tocho”. Los personajes que desfilaron ante mí perseguían fines tan nobles como los de Farmer, pero en sus actos subyacían emociones que requerían cierto grado de procesado. No tengo claro que Silverberg escribiera Alas Nocturnas para la comprensión de chavalines de catorce años, sin esto significar que la edad sea óbice para su disfrute. Al contrario, ¿puede haber etapa en la que se esté más receptivo? Aún recuerdo a Wuellig, miembro del gremio de los Vigías, empujando su carrito por las afueras de una ciudad cochambrosa mientras Avluela, una especie de Campanilla con interesantes curvas, revoloteaba por encima de las colinas. Wuellig observaba el cielo y aguardaba a que se hiciera la hora ritual de montar el chiringuito para inspeccionar las estrellas. Dado que la idea de la invasión tenía un cariz cuasi profético, los Vigías eran responsables de ser los primeros en dar la señal de alarma, pero nadie sabía con exactitud cuándo ocurriría… O si ocurriría, duda que escamaba al Vigía, que veía su vida transcurrir con la languidez propia del que hace hacia la nada lo correcto. La invasión –por supuesto– se produce y la trama se desprende en una avalancha a cámara lenta. No es vertiginosa, pero desde luego tampoco es solemne, recordando en cierto modo al ritmo de los primeros tres libros de la serie Terramar de Le Guin. Sin extenderme en análisis innecesarios, sólo diré que Alas Nocturnas deja un pozo de sinceridad, misticismo y belleza, confirmando que Silverberg iba totalmente por libre en el momento de su creación y refrendando una vez más su inmortal maestría.

Para ir bajando la persiana –todo lo molón viene de tres en tres, como las trilogías–, pasaremos de las novelas a los relatos. Esto es especialmente peliagudo porque la oferta de obras monumentales dentro de esta categoría es abrumadora. Sería injusto tener que elegir una de un mogollón simultáneo en el tiempo, considerando cosas de la envergadura de Vendrán las lluvias suaves de Bradbury o La verdad sobre el caso Valdemar de Poe, por mencionar dos al azar. Por fortuna, mi memoria de tísico me permite extraer el que marcó para siempre mi deriva como lector y escritor; y es paradójico, porque no soy en absoluto devoto de Clifford D. Simak. Los numerosos intentos que hice para empaparme con su obra resultaron en fracaso. Carente de todo rigor científico, su estilo es ligero, aunque no siempre ameno. Desde luego, esto es una percepción personal y lejos está mi intención de poner en cuestión la calidad de su trabajo. Sólo quería destacar cuán curiosa es mi relación con ese caballero, del que sólo he extraido un pequeño punto de comunión, pero que brilla como mil anillos de boda.

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City (1952).

Deserción forma parte de Ciudad, una recopilación de relatos que pueden ser parcialmente disfrutados de forma aislada, pero que, sin embargo, tienen en común el alzamiento de los perros como civilización dominante tras la caída del hombre. Esto del alzamiento, en realidad, es relativo, puesto que no hacen más que reunirse alrededor del fuego para contarse las historias que dan lugar a la recopilación –tratando a la humanidad como un elemento casi mitológico–, pero os hacéis una idea. Deserción, con su naturaleza de leyenda, tiene lugar en la superficie de Júpiter siglos atrás, en unas avanzadas instalaciones humanas cuyo único propósito era desentrañar la habitabilidad de la atmósfera del gigante gaseoso. Y aunque suene a barrabasada, siempre se ha barajado la hipótesis de que Júpiter cuenta con un núcleo rocoso varias veces más macizo que la Tierra. Claro que, considerando las dimensiones del pedo joviano, alcanzarlo representa –de momento– un imposible; en cualquier caso, en lo tocante a Simak, se acepta barco.

Encerrados en cúpulas para protegerse de vientos de 370 km/h y otras animaladas, científicos y militares en plena conquista del espacio buscan descifrar las condiciones meteorológicas de Júpiter para adaptarlas al organismo humano y así agostar los recursos del sector. El nexo para conseguirlo son unas –aparentemente– primitivas formas de vidas que toleran la presión atmosférica llamadas Galopadores. ¿La forma? Reconstruir genéticamente a los expedicionarios enviados a entender los mecanismos naturales del planeta…, reconstrucción que implica, entre otras cosas, hacerles adoptar la forma física de dichas criaturas. Y suena jodidamente curioso. Pero lo que más escama a Fowler, veterano jefe del proyecto, es que ningún expedicionario ha regresado. Salen transformados de las cúpulas y no se les vuelve a ver el pelo. Así pues, harto de enviar subordinados a la incertidumbre –o la muerte; no descartaba la posibilidad de que allá fuera los Galopadores sufrieran el acecho de algún predador natural–, Fowler decide embarcarse en la transformación y exploración del planeta. Pero en tan noble decisión encontramos un fleco algo más singular: Towser, su viejo y adolorido perro pulgoso, lo acompañará.

—¡Su propio perro! Ha estado con usted todos estos años…

—Ese es el asunto —dijo Fowler—. Towser se sentiría muy desdichado si me fuera sin él.

Guiado como lector a través de una situación aparentemente cómica y tierna, aparecí de rodillas ante un punto de inflexión poderoso e inolvidable. Simak combina la violencia descomunal de la superficie joviana con la belleza inenarrable que Fowler y Towser perciben a través de sus nuevas existencias como Galopadores. Ambos viejos, ambos deprimidos por el fracaso y el encierro, recibirán unos dones magníficos, impensados en unas criaturas tan elementales. Los límites de sus viejas existencias desaparecen y las tempestades gaseosas se transforman en cortinas de colores que los deslumbran. Asimismo el bienestar físico es absoluto, desapareciendo en ambos los achaques de la edad. Y por si fuera poco, sus propias mentes se expanden hasta lo insospechado, adquiriendo una claridad total –lo que le permite a Towser racionalizar casi al instante la “fórmula” con la que el hombre podría moverse libremente por Júpiter–, y apareciendo la posibilidad de comunicarse entre sí telepáticamente. De esta guisa, Simak erige un diálogo entre Towser y Fowler, humano y perro en igualdad de condiciones, donde los cotidianos actos domésticos del pasado tendrán un protagonismo esencial mientras la cúpula queda atrás.

Entonces comienzan los dilemas, la sensación de que existe un futuro diferente, que vale la pena recorrer…, y comprenden por qué nadie ha vuelto.

—No puedo regresar —dijo Towser.

—Ni yo –dijo Fowler.

—Volverían a convertirme en perro —dijo Towser.

—Y a mí —dijo Fowler— en hombre.

La literatura es un romance que crece con el tiempo y empieza por alguna parte; y éste de aquí, ha sido mi principio. Pero como no me gustan los finales solemnes, visualizadme partiéndome el culo mientras corro con tijeras.

Gracias por venir.

Lo Frágil

II Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

Relatos Cortos de Ciencia Ficción

Carlinga Ediciones es ya una realidad editorial que se está consolidando poco a poco. Pero seguimos queriendo llegar a ser un referente de la literatura fantástica y de ciencia ficción. Y como ya decíamos, ello pasa por apostar por vosotros, los escritores.

Por eso volvemos a lanzar otro humilde certamen en el que queremos volver a daros la oportunidad de poner a prueba vuestros escritos. Y esperemos tener al menos el mismo éxito que en nuestra primera edición.

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Además, en esta edición colaboran con el certamen Factoría de Autores, aportando al jurado del certamen escritores de la talla de Concha Perea (@SrtaNicasia“La Corte de los Espejos”), Teo Palacios (@teopalacioscom, “La predicción del Astrólogo”), Clara Peñalver (@ClaraPenalver, “Cómo matar a una Ninfa”), o Ricard Ibañez (“Mío Sidi”). Gracías de antemano por unise a nosotros.

También formará parte del mismo autores de la casa como Álvaro Aparicio (@Vuelodelcometa, “Lo Fágil”).

Anímate y participa en nuestro segundo certamen de relatos cortos, y ayúdanos en nuestra aventura editorial.

Bases del II Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

  1. Podrán participar en el II Certamen Carlinga de Relatos Cortos todas aquellas personas mayores de edad que estén residiendo en España, con independencia de su nacionalidad.
  2. Las obras tendrán que ser originales e inéditas, pertenecer al género de la Ciencia Ficción*, estar escritas en español y tener una extensión de entre 1.000 y 2.000 palabras (*el jurado será quien, en último término, decida si se cumple este requisito).
  3. Los escritos deben presentarse mediante un archivo “.pdf”, en fuente Arial y tamaño 12, con un interlineado de 1,5.
  4. Todos los relatos deben ir claramente identificados en la cabecera de la primera página con el título y el nombre del autor (o autores). Se admitirán obras presentadas bajo seudónimo.
  5. Los relatos deberán remitirse a concursos@carlingaediciones.com, indicando en el asunto del mensaje “II Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción”. El concursante deberá indicar en el mismo su nombre y DNI (o nº de pasaporte), así como lugar de residencia en España y sus datos de contacto (email, teléfono, twitter, etc.). El archivo “.pdf” adjunto con el relato deberá denominarse con el título del relato. Como confirmación de que el relato ha sido recibido el concursante recibirá un email una vez se compruebe que todo está en orden.
  6. Cada participante podrá presentar como máximo un relato.
  7. Carlinga Ediciones S.L. no mantendrá correspondencia ni comunicación alguna sobre los relatos, la marcha del concurso ni la clasificación de forma individualizada con ningún concursante, más allá del mencionado acuse de recibo. Cualquier información se realizará de forma pública.
  8. El plazo de presentación de las obras finaliza a las 23:59 horas del 31 de mayo de 2014.
  9. La decisión del jurado será inapelable y se hará pública durante el mes de julio de 2014. El jurado no podrá declarar el premio desierto.
  10. Se otorgará un primer premio de 100€ al autor del mejor relato. Posteriormente podrán declararse hasta tres menciones especiales. Tanto la obra ganadora como las menciones especiales (si las hay), podrán ser publicadas de forma no venal por Carlinga Ediciones S.L.
  11. Carlinga Ediciones S.L. se reserva la facultad de organizar un acto de presentación de la edición no venal en el momento de su lanzamiento. Los autores de los relatos seleccionados autorizan la utilización de su nombre, imagen y obra en aquellos actos que la organización considere adecuados.
  12. La participación en el certamen implica la aceptación por parte del autor del derecho exclusivo de Carlinga Ediciones S.L. de efectuar una edición no venal de las obras seleccionadas. El autor cede los derechos de su obra a la organización.
  13. Los datos personales facilitados con motivo de la participación en el concurso serán incorporados a la base de datos de Carlinga Ediciones S.L. creada para gestionar concursos literarios. Mediante el envío de sus datos, el remitente da su consentimiento (que podrá ser revocado en cualquier momento) a Carlinga Ediciones S.L. para el tratamiento de los datos facilitados con motivo de la participación en el concurso literario, así como para el envío de publicidad de los productos, ofertas y/o promociones que puedan ser de su interés.
  14. El remitente podrá ejercer sus derechos de acceso, rectificación y/o cancelación enviando un email (en el que indicará su nombre y DNI) a Carlinga Ediciones S.L. (info@carlingaediciones.com).
  15. La participación en este certamen implica de forma automática la plena y total aceptación de las presentes bases. Para cualquier diferencia que hubiere de ser dirimida por vía judicial, las partes se someten a los juzgados y tribunales de Sevilla, por ser éste el lugar de domicilio de Carlinga Ediciones S.L., conforme al artículo 51 LEC.

Actualizaciones:

  • 05.04.2014 – Fecha de publicación del certamen.
  • 31.05.2014 – Fecha límite de presentación de relatos.
  • 01.08.2014 – Fecha del fallo del jurado.
  • 18.12.2014 – Publicación de los relatos.
  • 19.12.2014 – Entrevista al ganador del certamen.

Ganador del certamen:

Menciones especiales:

  • Sin Piedad, de Nadia Adorna (@NadiaEverdeen).
  • La que vino del mar, de Anaïs Bahillo.

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Asistimos a la Hispacón XXXI Quartumcón

logo_aefcftNos gusta pensar que asistir a este tipo de eventos nos acerca a nuestros lectores, pero en esta ocasión  además lo hemos disfrutado de lo lindo. Y es que gracias a la buena organización de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror las jornadas han sido realmente interesantes. Autores y aficionados fundidos en un interés común, disfrutar de nuestra afición.

La Hispacón se celebró el pasado 14 y 15 de diciembre en la localidad de Quart de Poblet (Valencia), con un tiempo estupendo y en unas instalaciones envidiables. La primera impresión: mucha gente y buenos regalos de bienvenida, aquello prometía. Y se confirmó cuando empezaron las ponencias y presentaciones, porque eso era lo mejor de todo, la gran variedad de actividades a las que asistir (por otro lado, una pena, porque no pudimos presenciarlo todo).

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En la presentación del libro “Memorias de Tiniebla”, de Eduardo Vaquerizo.

Os dejamos una imagen de una de las presentaciones a las que asistimos y que nos pareció muy curiosa. Sobre todo por lo sincero y abierto que se mostró Eduardo Vaquerizo en lo referente al proceso de escritura y edición de sus novela.

Además, compartimos con vosotros algunos contactos, no hemos podido ponerlos a todos y espero que sepan disculparnos, de los asistentes más destacados según nuestras impresiones. Os recomendamos que indaguéis sobre cada uno de ello.

Nuevas caras

Por allí además conocimos nuevas plumas que esperamos ver pronto sobre el papel (o sobre la pantalla). Nos referimos a los ganadores del certamen literario Domingo Santos 2013 que organizaba la Hispacón. En especial a José David Espasandín, con quien pudimos compartir mesa durante la ceremonia de entrega de premios Ignotus.

Y en este post hablo en plural porque pude compartir la experiencia con quién con toda seguridad va a ser el primer autor al que publiquemos, Álvaro Aparicio.

Entrevista a Torïo García, ganador del I Certamen Carlinga

Bienvenidos al espacio de entrevistas de Carlinga Ediciones, hoy tenemos el placer de contar con Torïo García, ganador del I Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción y autor del relato Éskhaton 102. Vamos con él:

Carlinga Ediciones: Buenos dias Torïo, felicidades una vez más por ganar nuestro certamen entre más de ciento sesenta participantes. ¿Qué te parece haber ganado con tal participación? ¿te ha sorprendido?

Torïo García: Pues la verdad es que sí, me ha sorprendido y mucho. Cuando se informó del gran número de participantes, casi deseché la idea de que mi relato pudiese ser escogido ganador, así que la noticia fue tan grata como inesperada.

C.Ed.: Nos alegra saberlo, a nosotros tu relatos nos pareció muy original desde el principio. Pero, ¿por qué escribiste Éskhaton 102 y no otro de los muchos relatos que suponemos rondarían tu mente?, ¿qué tiene de especial esta historia para ti?

T.G.: Escribí Éskhaton 102 ex profeso para el certamen. Por un lado, la temática de los universos paralelos me fascina y decidí que ese sería el trasfondo de la historia. Por otro, vengo del mundo audiovisual, y las historias suelen llegarme a la cabeza como imágenes que posteriormente desarrollo. En este caso, la escena de un hombre ataviado con un traje de protección apareciendo de la nada y cayendo al suelo cobró mucha fuerza en mi imaginación, así que decidí escribir sobre ello.

C. Ed.: Muy interesante. Por cierto, dada la temática del certamen, ¿te has sentido cómodo escribiendo ciencia ficción?, ¿qué piensas sobre este género?

T.G.: Me he sentido muy cómodo escribiendo ciencia ficción, pues es uno de mis géneros favoritos, tanto en literatura como en otros campos. Siempre me ha parecido que la ciencia ficción es un motor que permite desarrollar historias profundamente humanas y actuales, pese a lo paradójico que pueda parecer.

C.Ed.: Viendo que el tema te gusta seguramente puedas recomendarnos algo de lectura. ¿Qué libros o autores de este género te han llamado la atención últimamente?

T.G.: En los últimos meses he leído bastantes novelas, muchas de ellas de ciencia ficción. Entre esos libros recientes hay clásicos como la saga La Fundación o El juego de Ender. Pero si he de destacar dos obras que pese a ser consideradas “menores” me han sorprendido muy gratamente, son Los simulacros de Philip K. Dick y Consigue un traje espacial: viajaras de Robert A. Heinlein.

C.Ed.: Dos grandes obras, muy recomendables. Ahora cuentanos algo más de ti como autor, ¿cuando empezaste a escribir y por qué lo hiciste?, y ya que estamos ¿qué es lo próximo que vas a escribir?

T.G.: Siempre me ha gustado escribir. Ya desde pequeño escribía historias para cómics que luego yo mismo dibujaba, a lo que luego se sumo la escritura de guiones para piezas audiovisuales; y entre una cosa y otra, he escrito relatos de forma irregular e intermitente. Fue con la apertura de mi blog «Antiliteratorio» que intenté encauzar un poco estas inquietudes narrativas, no necesariamente de una manera profesional, sino más bien como un ejercicio con el que ganar práctica; así que es muy probable que lo próximo que escriba, si es un relato, lo podáis encontrar ahí.

C.Ed.: Estaremos atentos. Por últmo dos pregutas. La primera un poco polemica ¿qué opinas del precio de los libros electrónicos? Y la segunda más sencilla ¿que cambios nos recomendarías para próximos certamenes?

T.G.: Respecto al precio de los libros digitales, no tengo una visión amplia del tema, pero partiendo de esa base, en mi opinión muchas de estas obras se venden a un precio similar al de la edición física, cuando los gastos de producción no son los mismos y sin ofrecer ningún extra jugoso tal y como permitiría el formato digital. Por otro lado, creo que hay algunas editoriales que, ofreciendo libros digitales a un precio más asequible, abren todo un abanico de posibilidades, tanto al público como a nuevos escritores.

En cuanto a la recomendación para futuros certámenes, la única “pega” que podría poner es respecto al límite de extensión, donde quizás dejaría un pequeño más de margen entre el mínimo y máximo de palabras, y ampliaría este último. Pero es una valoración puramente personal, y que, en parte, precipité un poco el desenlace del relato debido a este último.

C.Ed.: Perfecto, tomamos nota. Muchas gracias por atendernos Torïo, ha sido un placer conversar contigo y conocerte mejor, esperamos leerte en próximas ediciones. Suerte.

T.G.: Gracias a vosotros, y espero con ganas la siguiente edición así como lo que tengáis preparado en la editorial.

***

Y para los que querías saber más sobre él, aquí podéis contactar con él.

I Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

Carlinga Ediciones es aún un proyecto editorial, no obstante y por pedir la luna, quisiéramos llegar a ser un referente de la literatura fantástica y de ciencia ficción. Ello pasa por apostar por vosotros, los escritores.

Para demostrarlo lanzamos este humilde certamen en el que queremos daros la oportunidad de poner a prueba vuestros escritos. Entendemos que fomentar la escritura es fundamental, y apostamos por los relatos cortos, que no sólo son una buena oportunidad para destacar sino que además creemos que son un magnífico ejercicio de escritura.

Anímate y participa en nuestro primer certamen de relatos cortos, y ayúdanos a comenzar nuestra aventura editorial.

Bases del I Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción

  1. Podrán participar en el I Certamen Carlinga de Relatos Cortos todas aquellas personas mayores de edad que estén residiendo en España, con independencia de su nacionalidad.
  2. Las obras tendrán que ser originales e inéditas, pertenecer al género de la Ciencia Ficción*, estar escritas en español y tener una extensión de entre 2.000 y 2.500 palabras (*el jurado será quien, en último término, decida si se cumple este requisito).
  3. Los escritos deben presentarse mediante un archivo “.pdf”, en fuente Arial y tamaño 12, con un interlineado de 1,5.
  4. Todos los relatos deben ir claramente identificados en la cabecera de la primera página con el título y el nombre del autor (o autores). Se admitirán obras presentadas bajo seudónimo.
  5. Los relatos deberán remitirse a concursos@carlingaediciones.com, indicando en el asunto del mensaje “I Certamen Carlinga de Relatos Cortos de Ciencia Ficción”. El concursante deberá indicar en el mismo su nombre y DNI (o nº de pasaporte), así como lugar de residencia en España y sus datos de contacto (email, teléfono, twitter, etc.). El archivo “.pdf” adjunto con el relato deberá denominarse con el título del relato. Como confirmación de que el relato ha sido recibido el concursante recibirá un email una vez se compruebe que todo está en orden.
  6. Cada participante podrá presentar como máximo un relato.
  7. Carlinga Ediciones S.L. no mantendrá correspondencia ni comunicación alguna sobre los relatos, la marcha del concurso ni la clasificación de forma individualizada con ningún concursante, más allá del mencionado acuse de recibo. Cualquier información se realizará de forma pública.
  8. El plazo de presentación de las obras finaliza a las 23:59 horas del 31 de mayo de 2013.
  9. La decisión del jurado será inapelable y se hará pública durante el mes de julio de 2013. El jurado no podrá declarar el premio desierto.
  10. Se otorgará un primer premio de 200€ al autor del mejor relato. Posteriormente podrán declararse hasta tres menciones especiales. Tanto la obra ganadora como las menciones especiales (si las hay), podrán ser publicadas de forma no venal por Carlinga Ediciones S.L.
  11. Carlinga Ediciones S.L. se reserva la facultad de organizar un acto de presentación de la edición no venal en el momento de su lanzamiento. Los autores de los relatos seleccionados autorizan la utilización de su nombre, imagen y obra en aquellos actos que la organización considere adecuados.
  12. La participación en el certamen implica la aceptación por parte del autor del derecho exclusivo de Carlinga Ediciones S.L. de efectuar una edición no venal de las obras seleccionadas. El autor cede los derechos de su obra a la organización.
  13. Los datos personales facilitados con motivo de la participación en el concurso serán incorporados a la base de datos de Carlinga Ediciones S.L. creada para gestionar concursos literarios. Mediante el envío de sus datos, el remitente da su consentimiento (que podrá ser revocado en cualquier momento) a Carlinga Ediciones S.L. para el tratamiento de los datos facilitados con motivo de la participación en el concurso literario, así como para el envío de publicidad de los productos, ofertas y/o promociones que puedan ser de su interés.
  14. El remitente podrá ejercer sus derechos de acceso, rectificación y/o cancelación enviando un email (en el que indicará su nombre y DNI) a Carlinga Ediciones S.L. (info@carlingaediciones.com).
  15. La participación en este certamen implica de forma automática la plena y total aceptación de las presentes bases. Para cualquier diferencia que hubiere de ser dirimida por vía judicial, las partes se someten a los juzgados y tribunales de Sevilla, por ser éste el lugar de domicilio de Carlinga Ediciones S.L., conforme al artículo 51 LEC.

Actualizaciones:

  • 20.03.2013 – Fecha de publicación del certamen.
  • 31.05.2013 – Fecha límite de presentación de relatos.
  • 15.08.2013 – Fecha del fallo del jurado.
  • 10.09.2013 – Publicación de los relatos.
  • 13.10.2013 – Entrevista al ganador del certamen.

Ganador del Certamen:

  • Éskhaton 102, de Torïo García.
  • Puedes leer una entrevista en nuestra web.

Menciones especiales:

  • Más allá del confín, de María Carballo.
  • Necronomi.com, de Joaquín de Saint.

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